En primer lugar se presentan los resultados de la caracterización contextual del establecimiento educativo; a continuación, los del análisis de la cohorte de alumnos y del análisis de la encuesta aplicada a los docentes, ambos de corte cuantitativo. Finalmente se expone el producto de la exploración cualitativa de las entrevistas semiestructuradas realizadas a los padres.
2.1 Características generales de la institución
La escuela posee una terminalidad específica3 y diferenciada del resto del sistema de educación técnica. A ella asisten 374 alumnos (cifra del año 2000) que llegan desde distintas zonas de la ciudad y de localidades próximas, a pesar de que la escuela se encuentra ubicada en una zona de difícil acceso, debido a la falta de transporte urbano. Cuenta con una planta de 59 docentes (16% titulares y 84% interinos), de los cuales 44% posee título habilitante.
Del análisis del Proyecto Educativo Institucional (PEI),4 elaborado en su oportunidad en la institución, surgieron las siguientes debilidades señaladas por los docentes:
- En cuanto a lo pedagógico curricular: problemas de aprendizaje; falta de actualización de los contenidos y desvinculación de los intereses de los alumnos; clases poco motivadoras y participativas; escaso nivel de compromiso de los docentes con la institución.
- En cuanto a la gestión institucional: ausencia de equipos docentes funcionando cooperativamente; falta de criterios institucionales de evaluación, validados por el claustro docente; ausencia de actividades planificadas que involucren a todos los actores de la comunidad escolar; escaso compromiso de los padres.
Ante estos inconvenientes, los docentes respondieron en el mismo PEI con tres proyectos dirigidos a transformar esas debilidades en fortalezas. Entonces se surgió la pregunta sobre de la opinión actual de los docentes acerca del cumplimiento o la participación en esos proyectos.
2.2 Análisis de las bases de datos de alumnos
2.2.1 Edad
Se construyeron tablas de distribución por edad de los alumnos y se calcularon los porcentajes de extraedad. Éstos son levemente más altos en 8º año (52%) que en 9º (48%), aunque en este último las edades se extienden más hacia arriba.
2.2.2 Cohorte
De los que ingresaron en 8º año, 89 alumnos (55%) fueron promovidos directamente a 9º y un 14% quedó pendiente, es decir con previas.5 De 11% de los alumnos, quienes repitieron año, no hay datos en la base.
De los promovidos de 8º año a 9º, 41% lo hizo a Polimodal; 16% repitió 9º; 26% quedó pendiente con previas de ese año; 6% fue dado de baja (posibles abandonos) en el curso de 9º, y 10% no se encontró en 9º (por abandono o pase a otro establecimiento educativo). Es decir que estos dos últimos ítems suman 16% como una posible deserción de la escuela en 9º.
De esta cohorte, 76% de su promoción de 8º no promovió a Polimodal, sólo uno que tenía previas se recuperó de 8º año.
De los inscriptos en 9º años (en total 81, de los cuales 30 eran nuevos inscriptos), 41% promovió a Polimodal; 26% repitió, 26% tuvo previas, 7% abandonó.
En la Figura 1 se puede observar gráficamente el desgranamiento de la cohorte. Si bien la cantidad de alumnos inscriptos en 9º es casi la misma cantidad que los inscriptos en 8º, no se trata de la misma población. Sólo 24% de los 89 alumnos iniciales promueven a Polimodal.

Figura 1. Cohorte de alumnos inscriptos a 8vo. año
2.2.3 Calificaciones
Las calificaciones se registraron por trimestre, por materia y por año. De ellas, se calcularon los promedios, los cuales se consignan en la Tabla I.
Tabla I. Promedios de calificaciones en 8º y 9º según materias
Los datos anteriores se complementaron con el análisis de las materias que tienen mayor porcentaje de reprobados. Se observó que las que presentan mayor dificultad en 8º año son Dibujo Técnico, Ciencias Naturales y Lengua.
En 9º las materias que alcanzan los primeros lugares son: Matemática, Dibujo Técnico, Ciencias Naturales, pero también Ciencias Sociales. Estos guarismos tienen correspondencia con los promedios de los alumnos que repiten.
2.3 Análisis de las encuestas aplicadas a los docentes
De acuerdo con el perfil de la escuela, puede pensarse que la muestra obtenida respondió a las expectativas, ya que no estuvo representada excesivamente por docentes de las especialidades técnicas.
En la dedicación horaria de los docentes se observa una gran variación, tanto en lo que se refiere a las horas en la institución, como al total. Sin embargo, los valores medios indican que los docentes poseen dedicaciones altas en la escuela: más de 60% de los docentes poseen más de 24 horas-cátedra en la institución.
Respecto al título docente, la totalidad de los encuestados declaró poseer título de nivel terciario.6 A partir del año de egreso y la antigüedad en la docencia podría estimarse que e 43% ronda entre los 44 y 54 años de edad. El resto se distribuye en partes iguales por arriba y por debajo de esa franja.
2.3.1 Opinión sobre la función social de la escuela
Respecto de la opinión de los docentes acerca de la función social que debiera cumplir la escuela, la mayoría contestó que está de acuerdo con la función formadora de ciudadanos y capacitadora para el empleo, tal como se observa en la tabla II.
Tabla II. Categorías de respuestas sobre función social de la escuela,
frecuencias y porcentajes

Respecto a esta opinión interesó conocer las razones que daban los docentes acerca de la elección de una opción determinada, por lo cual se insertó la pregunta abierta “¿Por qué razones lo considera así?”.
En la Tabla III se muestran las respuestas más características a esta pregunta. Los datos textuales fueron procesados a través del programa SPAD v.4.52 que presenta las respuestas en el orden que resulta más característico para cada categoría de respuesta (Lebart y Salem, 1994). En este caso las respuestas fueron clasificadas según la categoría elegida en cuanto a la función social de la escuela.
Tabla III. Respuestas abiertas explicativas de las categorías de
función social de la escuela
2.3.2 Dimensión participativa
Con el objeto de conocer el grado de participación de los docentes en la institución, se incluyeron una serie de ítems relativos a las posibles modalidades de participación, ya sea en la construcción del PEI, como en otras instancias. Las Tablas IV y V dan cuenta de estas respuestas.
Tabla IV. Categorías de participación en la elaboración del PEI,
frecuencias y porcentajes

Como se puede observar el número de docentes que en general participa activamente en las actividades de la institución es escaso.
Tabla V. Categorías de razones por la escasa participación en la
elaboración del PEI, frecuencias y porcentajes
Otro indicador del compromiso de los docentes en la institución es la organización de proyectos que pudieron llevarse a cabo y que funcionan regularmente. Como puede apreciarse en las Tablas VI y VII, menos de la mitad de los docentes contestaron afirmativamente y de ellos sólo una mínima parte se encuentra actualmente en buen funcionamiento.
Tabla VI. Categorías de organización de proyectos para compromisos de acción, frecuencias y porcentajes

Tabla VII. Categorías sobre funcionamiento de proyectos, frecuencias y porcentajes
Asimismo, se solicitó a los docentes realizar sugerencias acerca de cambios posibles a realizar ante las falencias (carencias) existentes. Se observó que gran parte de ellas propone “cambios en las formas de enseñar y aprender contenidos específicos”; pero, más de 43% sugiere cambios en relación con lo institucional. Respecto a las propuestas individuales que ellos mismos aportan, en muy pocos casos respondieron que se toman las decisiones en equipo; sin embargo, las propuestas se valoran y existe una instancia de consenso.
2.3.3 Dimensión perfeccionamiento docente
Las Tablas VIII, IX y X se refieren a las preguntas acerca de fortalezas y debilidades que consideraban más importantes de la institución. Es interesante destacar el buen concepto que tienen de la comunicación entre los docentes y su predisposición al perfeccionamiento, a pesar de los obstáculos. Sin embargo, las preguntas acerca de cursos realizados no reflejan preocupación por incrementar la actualización acerca de la práctica docente, sino mayoritariamente sobre contenidos disciplinares.
Las sugerencias sobre cómo encarar el perfeccionamiento apuntan a cursos en instituciones oficiales, posiblemente debido al menor costo de los mismos y a las mayores posibilidades de acreditación.
Tabla VIII. Categorías sobre fortalezas de la institución, frecuencias y porcentajes
Tabla IX. Categorías sobre debilidades de la institución, frecuencias y porcentajes

Tabla X. Categorías sobre propuestas de perfeccionamiento, frecuencias y porcentajes
2.3.4 Dimensión comunicación escuela-familia
Se abordó esta dimensión a partir de preguntas a repuestas cerradas y abiertas, cuyos resultados se presentan en la Tabla XI y la Tabla XII.
Tabla XI. Categorías sobre comunicación con la familia, frecuencias y porcentajes
Como se puede observar, los docentes que manifestaron que existe algún tipo de comunicación con la familia de sus alumnos son sólo 53%, y de ellos, la totalidad responde que esa comunicación fue establecida a partir de una convocatoria del propio docente.
Tabla XII. Categorías sobre convocatoria a la comunicación, frecuencias y porcentajes

Las respuestas abiertas que se presentan en la Tabla XIII informan sobre los motivos principales por los cuales esos docentes convocan a las familias.
Tabla XIII. Respuestas abiertas más características sobre motivos para la
comunicación, por materias

Salvo algunos casos aislados, puede observarse que la mayoría, sin distinción de materias que dictan, responde que realiza la convocatoria a la familia de sus alumnos motivado por problemas de conducta.
2.3.4 Dimensión relación escuela-comunidad
Esta dimensión se estudió en la encuesta a partir de una pregunta a respuesta abierta acerca de la opinión que tienen los docentes respecto de la comunidad de donde provienen sus alumnos. Se les pidió que caracterizaran, a grandes rasgos, las familias (diferentes niveles socioeconómicos, barrios, etc.).
Llama la atención la visión pesimista que los docentes tienen de la comunidad, si se compara con los resultados de las entrevistas en profundidad realizadas a los padres de los alumnos. Esto se repite tanto para quienes afirman que mantienen comunicación con la familia, como para quienes no lo hacen.
2.3.5 Características de las familias de los alumnos según comunicación del docente con la familia
Las respuestas abiertas cruzadas con la respuesta cerrada acerca de si mantenía o no relación con la familia, se muestran en la Tabla XIV.
Tabla XIV. Respuestas abiertas sobre motivos de comunicación o no con la familia
2.3.6 Análisis de correspondencias
Con el fin de visualizar globalmente los perfiles de respuesta de los docentes se practicó un análisis de correspondencias múltiples (Lebart, Morineau y Piron, 2000), cuyo gráfico factorial se presenta en la Figura 2. Éste análisis permite relacionar las categorías de respuesta que se encuentran agrupadas espacialmente (Moscoloni, 2005).

Figura 2. Gráfico factorial del análisis de correspondencias múltiples
Hacia la izquierda se observan las categorías de respuesta que podríamos denominar bajo compromiso con la institución. Éstas representan a los docentes que responden que: la función de la escuela con la que están de acuerdo es la de replicadora de saberes; no participaron en la construcción del PEI, no organizaron proyectos, y si lo hicieron, éstos no funcionan; no tienen comunicación con la familia de los alumnos, manifiestan como debilidades de la institución la falta de integración extracurricular y la falta de comunicación entre directivos y docentes; propondrían cambios en el funcionamiento institucional, dicen que las ideas innovadoras se presentan a título personal.
Hacia la derecha, arriba, se encuentran las categorías de respuesta que podríamos llamar positivas. Éstas representan a los docentes que han organizado proyectos que funcionan bien; las ideas innovadoras se debaten hasta llegar a un consenso; acuerdan con una función de la escuela formadora de ciudadanos y han llegado a esta opinión como producto de un consenso; marcan como debilidades de la institución la falta de comunicación entre los docentes, tienen comunicación con las familias de los alumnos, y han participado en gran parte de la construcción del PEI. Estos docentes pertenecen en general a las Ciencias Sociales.
Hacia la derecha, abajo, se encuentran otros tipos de respuesta que asimismo pueden considerarse positivas, pero se diferencian de las anteriores en que manifiestan que las decisiones se toman en equipo, su opinión sobre la función social de la escuela es desarrolladora de competencias y proponen cambios en las formas de enseñar.
2.4 Análisis de las entrevistas con los padres
La muestra estuvo compuesta por 28 padres de alumnos del 9º año y representa un 35% del total de padres de alumnos de ese año.
La elección de 9º año se debió a que es necesario que los padres tengan una experiencia personal de acercamiento y comunicación con los docentes y los directivos de la institución, para que puedan evaluarla, reflexionar acerca de ella y sugerir ideas o propuestas. A la entrevista concurrieron 24 madres (85%), 2 padres y 2 parejas.
Esta escuela plantea la dificultad particular de su aislamiento, debido a la ausencia de un transporte urbano que facilite la llegada de alumnos y padres. En la muestra seleccionada se observa que un 71% de las familias vive a más de 20 cuadras, incluyendo un 11% de alumnos de otras localidades. Esta situación fue un obstáculo importante para realizar de las entrevistas a los padres que fueron citados en la escuela misma.
En las preguntas que se analizan a continuación se interrogó directamente a los padres sobre su comunicación habitual con los docentes y directivos, sobre cuál es su modalidad de acercamiento a la institución. También se les preguntó sobre su interés en participar en posibles actividades a realizar en la escuela, ya sea, aquéllas que se vinculen con el proceso de aprendizaje de sus hijos u otras.
Al preguntarles si consideran que a la edad de sus hijos es importante que se acerquen a la escuela, los padres diferenciaron su relación con la escuela primaria, de la que establecen con la escuela secundaria; sobre todo, reconocieron que sus hijos, al ser adolescentes, necesitan un mayor grado de independencia. Esta situación genera ciertos límites, en cuanto al posible acercamiento de los padres a la escuela.
Las respuestas se dividen en dos grandes grupos, según la posición de los padres en relación con la escolaridad de sus hijos. Por un lado están aquellos padres, mayoritariamente madres, quienes consideran que tienen que estar presentes en la escuela con asiduidad, sin contar necesariamente con la aceptación de su hijo. Por otro lado, están aquellos padres y madres que consideran que, si bien deben seguir la escolaridad de sus hijos, deben respetar la escuela como un espacio propio de cada chico. Existe un grupo mínimo de padres, que piensan que deben mantenerse al margen de la escolaridad de sus hijos.
Los hijos adolescentes les plantean a sus padres la necesidad de espacios propios. Como ejemplo de esto, casi ninguno de los chicos ve con agrado que los padres los lleven a la escuela o se hagan presentes para hablar con un profesor.
En cuanto a cómo se acercan a la escuela, si por iniciativa propia o cuando los citan por alguna razón, la mayoría de los padres, aún quienes consideran que es necesaria su presencia permanente en la escolaridad de sus hijos, quedan a la espera de que la escuela los convoque.
Las respuestas se dividen en tres grupos:
- Los padres que se acercan a la escuela por propia iniciativa (21%).
- Los padres que se acercan a la escuela sólo si los citan (58%).
- Los padres que se acercan a la escuela si los citan y a veces por propia iniciativa (21%).
Cuando los padres se acercan por iniciativa propia a la escuela, lo hacen principalmente por problemas de los chicos en las materias (14%), problemas en los vínculos entre los chicos en el grupo escolar (7%), para informarse sobre su desempeño en la escuela (14%), y sólo en un mínimo de casos, para realizar propuestas de mejoramiento de la escuela (7%).
Todos los padres fueron citados a las reuniones de padres y a la entrega de libretas.
En algunos casos se presentan otros motivos de citación: por problemas de conducta (25%), problemas en las materias (14%), convocatoria a otras actividades de tipo institucional, como por ejemplo a reuniones de cooperadora7 (14%). Pero 47% de los padres no fueron citados desde la escuela por ningún motivo por fuera de la entrega de libretas.
En la entrevista se insistió a los padres para que imaginaran y propusieran actividades posibles, aunque éstas no se desarrollaran en ese momento en la escuela.
En general, cuando se les preguntó sobre su presencia en la escuela o cómo se acercan, la formulación de la respuesta estuvo organizada tomando como referencia el desempeño de sus hijos en las materias, y en algunos casos alrededor de su integración social.
Cuando realizamos preguntas vinculadas con una participación más amplia de los padres en la escuela, les sugerimos que pensaran en distintas propuestas e intentamos que desplegaran sus expectativas. De este modo se pudieron ir formulando las sugerencias de participación e integración que se describen a continuación:
- Realizar reuniones periódicas con los profesores para informarles a los padres acerca del proceso que realizan sus hijos y si tiene alguna dificultad. Favorecer, desde la escuela, la comunicación entre padres y docentes en relación con el aprendizaje de cada alumno; para que los padres puedan conocer la situación en cada materia previamente a la finalización del trimestre. Los padres son conscientes que por el momento de la vida de sus hijos –la adolescencia– muchas veces esta comunicación se entorpece porque los chicos ocultan las citaciones, por ejemplo.
- Ser convocados por los docentes y directivos no sólo por problemas de rendimiento o conducta de sus hijos, sino para conocer los proyectos y propuestas de enseñanza de los docentes.
- Realizar en conjunto tareas que mejoren la escuela, especialmente en el aspecto edilicio.
- Convocar desde la escuela a actividades de integración comunitaria: jornadas, eventos recreativos y deportivos, etcétera.
- Organizar reuniones para que los padres intercambien ideas y experiencias, buscando ayuda de especialistas para tratar temas vinculados a la convivencia entre los chicos.
- Recibir informes periódicos, de parte de la cooperadora, sobre sus actividades.
- Organizar concursos de ciencia y literatura, en los cuales los padres participen con sus hijos.