Revista Electrónica de Investigación Educativa


Vol. 3, Núm. 1, 2001

Alternativas educativas a la desigualdad social

Cristina Benítez
cristben@servidor.unam.mx

Instituto de Investigaciones Filosóficas
Universidad Nacional Autónoma de México

Circuito Mario de la Cueva s/n
Ciudad de la Investigación en Humanidades
Ciudad Universitaria, Coyoacán, 04510
México, D.F., México
 

Obra reseñada:
Torres, Rosa María y Tenti, Emilio (2000). Políticas educativas y equidad en México.
La experiencia de la educación comunitaria, la telesecundaria y los programas compensatorios
.
México: SEP, 102 pp.

Hace poco más de una década, en marzo de 1990, tuvo lugar en Jomtien, Tailandia, la Conferencia Mundial de la educación convocada por varias organizaciones de las Naciones Unidas: el Banco Mundial, la UNESCO, la UNICEF y el PNUD. En ella se estableció la iniciativa mundial "Educación para todos" con el objetivo de erradicar el analfabetismo hacia el año 2000 mediante la provisión de educación básica para todos, niños y adultos. La iniciativa fue suscrita por 155 gobiernos, entre ellos el de México; 33 cuerpos intergubernamentales y 125 organizaciones no gubernamentales. Los documentos generados en aquella oportunidad (la Declaración Mundial de Educación para Todos y el Marco de Acción para Enfrentar las Necesidades Básicas de Aprendizaje) constituyeron una referencia fundamental para el desarrollo de las políticas públicas de educación básica, educación de adultos y programas compensatorios durante los años noventa. A una década de distancia, en abril del 2000, se verificó otra Conferencia Mundial, esta vez en Dakar, Senegal, para realizar una evaluación general sobre el cumplimiento de las metas del programa.

En ese contexto, el estudio realizado por Rosa María Torres y Emilio Tenti -ambos investigadores del Instituto Internacional para la Promoción de la Educación- sobre la experiencia mexicana en materia de educación comunitaria, telesecundaria y programas compensatorios, se propuso analizar y sistematizar los resultados de dichos programas, así como proponer algunos desafíos a futuro. El estudio, encomendado por la Dirección General de Relaciones Internacionales de la SEP, se planteó el objetivo de analizar los programas del Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE), incluidos los programas compensatorios, así como la Telesecundaria.

El texto que ofrecen los autores como resultado de su investigación no se detiene en describir cada uno de los programas estudiados; ofrece en cambio una visión de conjunto que se pregunta sobre su efectividad como medios para alcanzar objetivos de pertinencia y equidad educativa. El reporte se divide en dos grandes secciones. La primera se refiere al contexto general que enmarca el desarrollo de los programas analizados, así como a su relación con las políticas sociales del Estado en México. La segunda sección, titulada "Aportes y desafíos", recapitula sobre las características de los programas en cuanto innovaciones educativas y en función de su contribución a las estrategias educativas de diversificación y equidad. Por último se ofrece a los lectores una reflexión sobre los desafíos a futuro de los programas del CONAFE y la Telesecundaria.

La sección de contexto del reporte ubica la problemática de los programas estudiados en diferentes niveles de relación con el entorno social; en primer lugar, con las tendencias de cambio económico y político en América Latina y en México durante los años noventa. Al respecto señalan los autores que la reforma neoliberal instrumentada en la región durante ese período, ocasionó la erosión de los ingresos de la mayoría, una más injusta distribución de la riqueza y el acendramiento del fenómeno de la pobreza. En México, esta dinámica generó límites a los objetivos de plena cobertura de la enseñanza básica (recuerde el lector que a partir de 1993 la nueva Ley General de Educación implantó la obligatoriedad de diez años de escolaridad: uno de preescolar, seis de primaria y tres de secundaria), lo cual obligó al Estado mexicano, lo mismo que en otros países latinoamericanos, a desplegar "intervenciones específicamente orientadas a revertir desigualdades en la oferta del servicio educativo, rompió la lógica de la oferta escolar homogénea y multiplicó las instituciones y programas pensados para responder a poblaciones con diferentes necesidades de aprendizaje y condiciones de vida" (p. 13). Así, iniciativas como los Programas Compensatorios, manejados por el CONAFE, y la Telesecundaria se presentan como instrumentos para equilibrar distribuciones tanto del lado de la oferta como de la demanda educativa.

Situado este contexto, los autores revisan la trayectoria histórica de las iniciativas de combate al rezago, de universalización de la enseñanza básica y de compensación educativa. Al respecto, hacen notar que estas preocupaciones han estado presentes en todo el período postrevolucionario, aunque en el último tercio del siglo XX se concretaron en la creación y desarrollo del CONAFE y de la Telesecundaria. La primera de estas instituciones ha conseguido que, a la fecha, la Educación Comunitaria alcance a más de 300 mil niños y jóvenes en comunidades pequeñas y aisladas; en el caso de la Telesecundaria, que inició sus actividades en 1968 con seis mil quinientos alumnos, se estima que actualmente ofrece educación secundaria a aproximadamente un millón de jóvenes. En la década de los noventa, los programas educativos en favor de la equidad se concentraron en torno de políticas y programas de carácter compensatorio, lo que dio lugar a una serie de proyectos para beneficiar a las escuelas con menores recursos a través de infraestructura, incentivos docentes y materiales didácticos.

Termina esta sección con una revisión más pormenorizada de las experiencias del CONAFE y la Telesecundaria en los últimos treinta años. Señalan los autores que las características más relevantes del CONAFE radican en una combinación de continuidad y flexibilidad o adaptación al cambio, flexibilidad que ha permitido a la organización "encontrar soluciones pedagógicas y organizacionales originales y adecuadas en función de los problemas a resolver y las necesidades a satisfacer" (p. 37). En cuanto a la Telesecundaria, institución con una trayectoria de más de cuatro décadas, se indica que ha corrido paralela al avance de las tecnologías de comunicación e información hasta llegar, en la actualidad, a más de 30 mil puntos de recepción en el territorio nacional gracias a la instalación de la Red EDUSAT en 1995. De esta revisión, concluyen los autores que tanto el CONAFE como la Telesecundaria han alcanzado un alto grado de estabilidad, es decir, "han desplegado un complejo entramado de reglas y recursos que, en cierta medida, adquieren vida propia, relativamente autónoma de los intereses y relaciones de fuerza de los diversos actores políticos que periódicamente se hacen cargo de su conducción." (p. 42). Sin embargo, la continuidad y flexibilidad no son los únicos "secretos" del éxito de estos dos programas; a ellos cabe añadir, según los autores, el papel que ha desempeñado la presencia de recursos humanos de calidad, con la capacidad de incorporar conocimiento actualizado y pertinente.

La parte del trabajo referida a los aportes y desafíos de los tres programas analizados inicia señalando los elementos que, a juicio de los autores, se destacan por su calidad o por su aportación a los propósitos para los que fueron creados. Se indican como puntos más sólidos de los programas: el modelo docente, la estructura y el modelo comunitario. Añaden que la experiencia de estos programas demuestra que:

a) es posible una educación de calidad y buenos resultados escolares en las zonas rurales [...] b) la escuela unitaria (multigrado o multinivel) puede ser una alternativa pedagógica equivalente e incluso superior a la escuela graduada [...] c) la juventud y/o falta de un título profesional no son por sí mismas condiciones limitantes para la enseñanza [...] d) las modernas tecnologías no son ni solución ni problema por sí mismas, pero bien aprovechadas pueden ser una herramienta invalorable para la enseñanza y el aprendizaje en el medio escolar. (pp. 73-78).

Finaliza el estudio de Torres y Tenti con el señalamiento de algunos de los desafíos y tareas pendientes que, desde su punto de vista, merecen atenderse para el mejor desarrollo de los programas estudiados. Estos son: el desafío de conciliar diversidad y equidad; el desafío de la calidad, en especial las necesidades de capacitación pedagógica de los recursos humanos que se encargan de su implementación, y el desafío de la continuidad y la transferencia, es decir el diseño y puesta en práctica de dispositivos que "favorezcan la comunicación y el inter-aprendizaje entre los programas e instituciones que impulsan dichas innovaciones y aquellas que siguen los modos de hacer establecidos" (p. 88). En otras palabras, tender puentes para facilitar el diálogo, el intercambio de experiencias y, sobre todo, que eviten la endogamia.

"Políticas educativas y equidad en México" constituye una importante contribución al conocimiento de los programas de educación no formal en nuestro país. Su principal mérito radica en ofrecer al lector una visión de conjunto, en donde el nivel de síntesis logrado no sacrifica la presentación de los problemas fundamentales asociados a estos programas. También vale la pena destacar la acertada combinación de elementos contextuales, históricos y de coyuntura en la presentación de las experiencias del CONAFE, la Telesecundaria y los Programas Compensatorios.

Si bien los autores asumen una postura favorable sobre los programas, y aún evitan internarse en sus aspectos más controvertidos, no por ello dejan de apuntar los ángulos en que se requiere apuntalar los logros alcanzados hasta el momento. Sin duda, el lector encontrará en este estudio una guía inicial para el análisis a profundidad de estas experiencias. Además, al tratarse de una edición de carácter preliminar, cabría esperar que en la versión definitiva se abunde en temas que en esta ocasión son apenas esbozados, como es el caso de los Programas Compensatorios que, si bien se describen en lo general, apenas son analizados en sus particularidades y desarrollo contemporáneo.

 

Para citar esta reseña

Benítez, C. (2001). Alternativas educativas a la desigualdad social [Reseña del libro: Políticas educativas y equidad en México]. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 3 (1). Consultado el día de mes de año en:
http://redie.uabc.mx/vol3no1/contenido-benitez.html